HITLER DE PEQUEÑO LEÍA MUCHO

Imagen

Por Carlos Acevedo (Feat. elRevés.org).

Hace un tiempo me hablaron de una persona que acostumbraba arrancar las páginas de un libro a medida que las leía. Lo interesante de esto es que cada vez que se comenta dicha anécdota, la mayoría de las personas sostiene que este acto es una especie de sacrilegio. Los libros son, entonces, sagrados. ¿Por qué? ¿Porque se leen?

No creo, nadie se rasgaría las vestiduras por que alguien limpia los vidrios con un periódico. Todo parece indicar que es una cosa de dignificación. De jerarquía. Los lomos de los libros son mejores que las grapas, vaya. Y este supuesto contamina incluso a otros formatos, miremos las caricaturas: se decide llamar ‘Novelas Graficas’ a sus obras capitales. Por dignificarlas, vamos. La edición de caricaturas elige pedir disculpas antes de asumir que un formato narrativo vale aunque lleve dibujitos. Otra vez, vaya, la jerarquía. Ya lo dice Eloy Fernández Porta: ‘La literatura entendida como Refugio de la Cultura contra la barbarie audiovisual. La cultura reducida a literatura über alles’.

Es muy importante leer, es lo único importante. Si lo que buscas es dignidad. A nivel social, claro. No vale ir al cine, ni leer comics, ni ver exposiciones, ni tomar poker hablando de Norbert Elias. Esto parece querer inculcarnos el marasmo que compone la actual crítica cultural. Y así el público tiende a disfrazar sus carencias sociales de infancias lectoras, prestigiosas. Por eso, apenas les dejas, se atreven a hablar de La Estirpe del Lector.

Esto lo enuncia muy bien Roberto Bolaño en una entrevista que le hizo una adolescente hace unos 10 o 12 años:

—   ¿Por qué crees que los papás les insisten tanto a los niños que tienen que leer?

—   Porque los papás suelen ser muy pesados. Con lo bien que se está sin leer y jugando. O pensando, que es una actividad mucho más seria y complicada que leer. Cuando los papás les dicen a los niños que lean, los niños deberían responderles que Hitler leyó mucho.

No me mire así, oiga, que La Estirpe del Lector va precisamente de eso.

—-Para continuar leyendo los textos que componen la obra “Hitler de Pequeño Leía Mucho, de click aquí—.

Ricardo Alonso y Andrés Bermúdez son colombianos que leen mucho. Como buenos lectores que tiene que decir que leen se sienten ofendidos por el hecho de que la cerveza Poker no reconozca “el valor de la amistad que se construye con un libro, infinitamente superior y más profundo que con una simple cerveza” . En una carta dirigida al vicepresidente de asuntos Corporativos de Bavaria, dándonos un muestra de prosa y verso propia de gente tan leída, piden que el siguiente comercial, sea “retirado por inconsecuente e irrespetuoso ante el valor de la amistad, la cual no se puede construir negando uno de los valores más importantes de la cultura universal: un libro”.

.

(EL VÍDEO LO TUMBARON DE LA RED AL PARECER POR EL TEMOR DE LA APARICIÓN DE EL REVÉS EN DEFENSA DE LA LECTURA: SE LLAMABA: “POKER – EL LIBRO”. SI USTED QUIERE BUSQUELO YA QUE ES EL SEGUNDO LINK QUE SE NOS CAE Y NO VAMOS A BUSCAR MAS PORQUE ESTAMOS MUY OCUPADOS LEYENDO)

Como sabemos que ustedes toman aguardiente y no cerveza poker ya que llegaron a leer el final de este artículo, los motivamos a apoyar esta cruzada de la inteligencia, de la lectura, del valor de opinar en faisbuk e indignarse por semejante ofrenda a la construcción de nación.

Señor Lector (en mayúsculas como debe ser), sabemos que esto le preocupa tanto como a nosotros, y como no se trata sólo de criticar sino de aportar, nosotros proponemos que este próximo viernes se una a la cruzada de El Revés en la que:

1)   Tomaremos vino caliente leyendo poemas de Neruda.

2)   Nos tomaremos las puertas de los cines para explicarles a los ingenuos como el libro fue mejor que la película, así haya sido publicado después de su estreno.

3)   Discutiremos con un carajillo en mano en el Café Pasaje, y en todos los lugares que estén a 10 kilómetros a la redonda, sobre las ventajas de leer los textos en las lenguas originales en las que fueron escritas.

4)   Asaltaremos la Panamericana y la Biblioteca Luis Ángel Arango que ya fue asaltada y tacharemos toda referencia etílica, o apología al consumo de bebidas alcohólicas y alucinógenas, presentes en los textos de cualquier hijo de vecina como William Faulkner, Baudelaire, Edgar Allan Poe, Ernest Hemingway, Scott Fitzgerald, William Burroughs, Stephen King, Samuel Taylor Cooleridge, Thomas de Quincey, James Joyce, Allen Ginsberg, Phillip K. Dick.

5)   Declararemos intelectual, y le regalaremos una suscripción anual gratuita a El Revés a todo aquel que deje de tomar refajo con cerveza bebida de gente iletrada y la sustituya por una buena colombiana con café cargado.

El país se de rumba y usted de rumba!… LEEREMOS Y VENCEREMOS!

.

Anuncios