Un narco mexicano en Phoenix: Una excusa para contar “algo” de la tierra de Mickey Mouse

Por Marcela Zendejas & Hugo Ramírez.

Como nadie lee nuestro feisbuk, y no recibimos un solo like al postear nuestras fotos en donde salimos: leyendo en una biblioteca, caminando en una playa, abrazando a un gringo, sosteniendo casualmente una cerveza local, en fin, dándoles a conocer que por fin salimos de la vereda y que por eso ahora nos creemos personas de mundo, decidimos explotar a un pobre narco, y además hacer una pequeña catarsis de nuestra “excursión en los Estados Unidos”.

Pese a este ejercicio espiritual no estamos seguros si podremos detener el spam de fotos en instagram con detalles de edificios, servilletas, letreros, latas, estaciones de metro y cualquier señal del “afuera”. Tampoco vamos a prometer el dejar de colocar el nombre de las ciudades que visitamos en nuestros mensajes de gmail, en nuestro estatus de feisbuk y mucho menos esperen tener una conversación con nosotros en la cual no mencionemos alguna anécdota inútil de nuestro viaje a través de la tierra de la hamburguesa, el motel 6 y la saga de twilight.

¿Qué hay afuera? Nada hay afuera. Este es el terrible secreto del viajero. Siglos antes de que la globalización inundara de muñecos de ALF, Coca Colas y Rock & Roll al planeta, quizás había algo, ahora el afuera está lleno de lo mismo.

.

.

Estamos sorprendidos de cómo en los EE.UU, tierra de los sueños de millones, uno termina por encontrarse de todo un poco, todo un poco más de lo mismo. Narcos encapuchados al estilo guerrillero, los hinchas más fieles del Santa Fe en Queens NYC, un Sheriff que le gusta disfrazar a sus reclusos de rosa clarito y rayas al estilo de una película de los 50’s, y hasta un poeta excéntrico que parte armas con una sierra eléctrica en un parque casi vacío en Texas. Todo eso también lo vimos.

Nada podemos decirles de los edificios, las carreteras y los parques (empalague habitual del viajero), ya que creemos ciegamente como Doña Inés de Arcos que “unos pisos más… un carril más… un árbol más… todo lo que está por fuera de mi pueblo es lo mismo”. No fuimos a Egipto… sino también diríamos “una pirámide más…”.

Como fieles seguidores de los manuales, las instrucciones de uso, y los manifiestos (sobre todo si son marxistas, aunque últimamente tengamos una debilidad por el estilo profético del señor Sharp), y preocupados por el aumento de visas a personas con feisbuc e instagram, decidimos elaborar diez puntos del migrante snob a los Estados Unidos (También aplica a otros países en los que no se hable su lengua natal y/o se pague el doble por una cerveza):

1)   Si vas en calidad de estudiante de posgrado es importante que la disciplina elegida esté relacionada con los estudios latinoamericanos (figura entrañable): Biología latinoamericana, Floristería latinoamericana, Karate Latinoamericano y para los más originales cualquier ciencia social.

2)   Dirás que leíste a Krauze y que como él dijo estás “buscando el adentro en el afuera”. Ningún lugar mejor para estudiar tu casa, que lejos de casa.

3)   Toda tu investigación se desarrollará en tu país de origen, buscarás una causa que logre conmover a quien te asesora, pasarás los días “agarrando mundo”, para luego en un trabajo de 6 meses (si es maestría), o un año (para los doctorantes más arriesgados) concluir lo que tus profesores ya sabían que concluirías antes de empezar: tu país está hecho una mierda pero… hay esperanza de que las cosas cambien.

4)   Defiende a capa y espada y con un Alto-chai-latte de Starbucks en la mano, economías diferentes para países diferentes.

5)   A tu regreso fingirás que disfrutaste con tus amigos de fiesta y fingirás que estudiaste con tus compañeros de trabajo. Tendrás mil razones a la mano para explicar en cualquier contexto como tu salida fue una experiencia enriquecedora.

6)   Hablarás acerca de la violencia que se vive allá en tu tierra, lleno de nostalgia por el terruño, las tortillas, las arepas o quizás por el precio que pagaste por las cervezas para poder inspirarte y soltar la triste historia de “tu” país. Como si fuera tuyo.

7)   Si eres de los que estudian en el extranjero, hospedarás en tu departamento de 2×2 a amigos, amigos lejanos, amigos de tus primos lejanos que se aventuran sin un peso en tu ciudad adoptiva. Si te caen bien les dejarás unas llaves extra demostrando ser un excelente anfitrión. A su partida les dirás que lamentablemente y por tus horarios de exámenes no los podrás acompañar al aeropuerto.

8)   Pagarás con dinero de tu beca de posgrado una entrada a algún festival de música punk, indie, folk, electroso o todas las anteriores posteando fotos o videos de cómo estuviste a dos km de los “Animal Collective”.

9)   En algún momento de tu viaje pagarás aprox. $15 dólares el shot de mezcal, aguardiente o pisco y en la euforia latinoamericana de la borrachera invitarás a algún desconocido de alguna bebida espirituosa acompañada por un brindis por los millones de pobres en tu país.

10)  Abrazarás con euforia y algarabía al primer latino que conozcas en alguno de los lugares desconocidos que recorras en el viaje. El orgullo y la camaradería latinoamericana florecerá dentro de ti de formas inesperadas en el momento que llegues al aeropuerto Charles de Gaulle, el Pratt o el J.F. Kennedy en Nueva York.

11)  Tildarás de envidioso a todo aquel que no te crea un genio por poder citar a tus profesores y a los profesores de tus profesores. Te sentirás inteligente y utilizarás palabras en el idioma local de tu ciudad adoptiva para poder expresar eso que tenías tan adentro y nunca pudiste decir en español.

Latinoamérica es una palabra extraña. Nos obligamos a ser doblemente colonizados. En escuelas, colegios, universidades nos esforzamos por aprender la historia de los países del norte, mientras que para ellos la cara “amable” del sur de la frontera la componen los goles de Messi, las últimas fotos del embarazo de Shakira o la noticia de que Chávez volvió a ganar las elecciones (y estamos muy felices).

La verdad es que no tienen no tenemos ni idea de qué es Latinoamérica, salvo la que les dan sus sirvientes estudiantes latinos que llenan de pluralidad, colorido, buena onda y buena fe las universidades ivy league gringas en las que por acá en el sur tanto soñamos.

Listos, como los Boys Scouts, estamos en plena fecha de apertura de inscripciones. Visita cuanto antes los siguientes links para más información:

http://www.columbia.edu/

http://economics.uchicago.edu/

http://www.uab.es/

http://www2.lse.ac.uk/

http://www.cornell.edu/

http://www.elreves.org/

http://berkeley.edu/

http://www.ucm.es/

http://www.unav.es/

Como los que saben…

Anuncios