Ice, Baby! ICE: ¿Cómo empezar una revolución?

ImagenEn El Revés hemos decidido que no basta con nuestra incursión en el etnodocumental, el periodismo virtual, la repostería, la fotografía acústica, el corte y confección de páginas web, la mampostería editorial y otras tantas disciplinas en las que venimos fracasando con tanto talento. Como nada nos basta, “estábamos bebiendo cuando se nos ocurrió que…”:

Vanilla Ice (quien nos rompió el corazón en el momento en que participó del reality: “The Surreal Life”), es quizás uno de los teóricos de la Acción Política Bailable (DPA – Por sus siglas en inglés), que más aportes le ha hecho a la lucha revolucionaria a lo largo del siglo XX.

Superando las barreras idiomáticas y generacionales, sin más, nos entregamos a estos pasos que no serán 198, sino que por economía del tiempo y por que somos muy flojos se resumen en estos 16 actos que están dirigidos a grandes y chicos.

Sin más preámbulos, como dice el profeta: “Que todo pare. Colabora y escucha”:

  1. Desarrolla una coreografía estratégica con la que bloquearas las carreteras, (táctica es diferente de técnica, técnica es diferente de estrategia, pollo es diferente de salchicha), has que la gente baile como a ti te gustaría bailar.
  2. Usa una moda que te distinga. La unidad del movimiento revolucionario no puede depender sólo de quien sabe más al pie de la letra los pasos de Vanilla Ice.
  3. Compartir símbolos es el éxito de todo movimiento, sin embargo, reconociendo que las opciones del joven nosotros ya nos estamos quedando del bus revolucionario son pocas, las haremos cada vez más creativas y diversas. Nuestros sellos irán desde un ajuar de camisetas del Ché, logos de colectivos y medios alternativos preferiblemente hechos a mano (alternables con bandas cuya discografía incluya los nombres Sound… Rebel… Contra…) mochilas de todas las etnias, el sueter-jerga y para pieles más sensibles recomendamos estampar sus camisetas American Apparel con el ya clásico #YoSoy132, Zapata Vive, o para gustos más escandalosos: una hoja de alguna planta que pueda fumarse. Sólo de la cintura para abajo podemos darnos la licencia de unos Levis, unas boticas proletarias Doctor Martens, o los últimos Adidas.
  4. Con orgullo diremos mirando a los ojos: ¿Mamá costuras mis parches?
  5. Las adaptaciones coreográficas serán bienvenidas: El pasito del Robot, el pasito duranguense, el baile del gorila, el pastito tun tun, el gallinazo, la macarena, el payaso de rodeo
  6. Hablaremos de acción directa sólo en un salón de clase, en un bar, en un blog como nosotros, en el baño. Sólo saldremos a manifestarnos donde haya la compañía de policías que puedan cuidarmos de nosotros mismos y a los que puedamos fotografiar (son bienvenidas las variaciones: abrazo, piedra, pintura).
  7. Sacude el miedo al ritmo de tus caderas. Las rondas de baile son el ejemplo perfecto de cómo entre todos podemos superar el miedo el mezcal o el aguardiente son de más ayuda en estos casos.
  8. Blofea, esta es una de las técnicas, digo estrategia, digo mensaje, digo… ya no se ni lo que digo…, que aunque más auge ha tenido entre los movimientos, más poco reconocimiento ha tenido.
  9. Si nos citas en tu tesis nos respetaras eternamente.
  10. Se ha demostrado en todas las latitudes –y luchas– que tu obsesión por la planeación, la estrategia y la organización será inversamente proporcional a tu vida social sexual.
  11. Aprende de las experiencias de los históricos “flash mobs” que sin duda se han convertido en un parteaguas de la lucha revolucionaria y la acción colectiva organizada del DPA alrededor del mundo. Su ejemplo de lucha demostró que desde el Time Square, la Quinta Avenida, las playas de Israel y el Piccadilly Circus, se ha hecho lo que no se ha podido hacer por falta de organización y estrategia en lugares olvidados de la mano del señor como en los que vivimos.
  12. Tu arma será el ritmo (por eso tendremos más éxito en América Latina).
  13. Identifica los “pilates de poder”. Ejercita tu cuerpo y tu mente, sólo así conocerás los soportes las estrías de tu enemigo.
  14. Sabrás por lo menos el nombre de tres estados de los EEUU (No cuentan los que pueden pronunciarse fácilmente en español como Texas y Alabama).
  15. Atraerás gente, hemos aprendido del Flash Mob que una revolución coreografía exitosa depende de la naturalidad y el ritmo, que son los que en ultimas se encargarán de incorporar a más y más personas. Dice Vanilla Ice, que “algo te agarre fuertemente y no te deje ir […] amalo o déjalo”.
  16. Dirás que leíste usaste una camiseta al Che Guevara, dirás que ya fuiste más radical, pero encontraste la verdad.

Si estas claves no te ayudan a hacer la revolución, por lo menos pueden ayudarte a adelgazar. Como dice la canción, te lo decimos: “directo y al grano, al punto y sin engaño”: ¡A la mierda Gene Sharp y que viva Vanilla Ice! Nadie te quitará lo bailado.

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