¿Quiénes llenaron la Plaza?

Por Noam Avram (El Perro) Chomsky. El pasado 30 de Mayo el Paro Nacional anunció la salida de miles de personas a las calles de Bogotá: sindicatos, movimientos políticos, colectivos, toman una vez más (en una ciudad que tiene una marcha por semana) la vocería, esta vez encabezados por la Marcha Patriótica.

Acostumbrados como estamos a fotos increíbles de manifestantes, pancartas, nombres de colectivos, grafitis, tiradiraditas de piedra, chicas lindas y policías del Esmad, salimos a la calle… a dar una vuelta, saludar a los amigos en la marcha, engordar pupila, renovar nuestra imagen de comprometidos militantes y por qué no: tomar algunas fotos.

¿Alguien aguanta una foto más de un policía con casco?, ¿hay todavía a quienes les emocionan las fotos de manifestantes copiando a las marchas de otros países?: Que si el beso al policía… que si el cantar como barra de fútbol argentina… que si Guy Fawkes y los Anonymous… que los Skindheads y Punks que luchan por el proletariado sin rayar sus Doctor Martens… que la besaton… que tomar fotos para subirlas a colecciones onanistas en un blog (Ups! Esos somos nosotros, pero es que también salimos).

La movilización popular es sin duda una de las condiciones fundamentales para impulsar los procesos de cambio al interior de una sociedad. Tomarse las calles, ocuparlas, dejar un mensaje claro de la existencia de profundos antagonismos son medidas urgentes en nuestro país.  Sin embargo, es preocupante como muchas de estas marchas hoy se están convirtiendo en rutinas estériles, en días libres, en pasarelas, en ventanas de oportunidad para algunos políticos.

Salimos a la marcha, pero esta vez no tomamos ni una foto en todo el recorrido esperando por la concentración en la Plaza Bolívar (supuesto punto central de toda manifestación). Encontramos Bicitaxitas que muy comprometidos ocuparon más de la mitad de la Plaza con sus carritos de trabajo, encontramos vendedores ambulantes que esperaban con ansias a miles de clientes que tras tomarse un salpicón y una foto salían a aprovechar el resto de su día libre, estas fueron las personas que en realidad se sentaron a escuchar durante horas los saludos a las  delegaciones del paro, quienes escucharon todas las condiciones del pliego de Fecode y las reticencias de la ministra, quienes esperaron hasta ser desalojados por la policía, quienes sin salario, sin oficina, sacrificaron un día de su trabajo (y de sus ingresos) por estar en la plaza.

Al final de la tarde, la Policía comenzó a impedir la llegada de los manifestantes, una muestra más de su contrainteligencia ya que la mayoría de delegaciones sólo quería entrar para tomarse la foto, que lo saludaran en el micrófono e irse.

PD. Las fotos son de Hugo Ramírez.

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